Sinopsis: Alicia en el país de las maravillas traspasa el umbral que separa la realidad del sueño y se adentra en un territorio sin leyes ni normas donde todo es posible. Triunfo de la imaginación y del ingenio, esta narración recrea un mundo de escenarios y criaturas insólitos, y pone en entredicho todos y cada uno de los postulados lógicos del mundo convencional.
Quizás os parezca algo inaudito pero nunca, ni desde niña me sentí atraída lo más mínimo por Alicia y su maravilloso mundo. Bien es verdad que la fantasía no ha sido un género al que me suela acercar, me gustan las novelas realistas y el único punto de irrealidad ha llegado de la mano del terror.
Ahora, ya en mi edad adulta, me he dado cuenta de que quizás me haya estado perdiendo grandes historias por lo que he decidido (nunca es tarde) adentrarme en esos mundos de locura y fantasía.
Alice's Adventures in Wonderland fue publicada en Inglaterra en 1865. El año pasado se cumplían 150 años de su publicación por lo que hubo varias ediciones conmemorativas, entre ellas la que yo me compré de Penguin,
ilustrada y con
tres versiones de la misma historia:
1. La que todos conocemos y que fue la definitiva.
2. La primera versión publicada por Lewis Carroll que es un poco más corta que la definitiva.
3. Y la adaptada para niños de hasta 5 años. Es muy cortita y está contada de forma directa por lo que la comprensión es muy sencilla.
Alicia en el país de las maravillas es una historia muy peculiar, fue inventada por el escritor una tarde en la que paseaba por el Támesis con un amigo y las hijas de éste. A una de ellas, de nombre Alice, le gustó tanto que le pidió tener la historia por escrito. Lewis Carroll la redactó, la ilustró y se la regaló.

Debido a la popularidad que alcanzó el relato decidió editarlo pero en ésta ocasión con muchas más ilustraciones y de la mano de
John Tenniel.
La historia, por si sois de los que todavía no la conocéis, trata de una niña que está en el jardín junto a su hermana y de pronto ve pasar un conejo blanco con chaleco que tiene mucha prisa. Alicia atónita por lo que acaba de ver decide seguirlo y acaba en un mundo donde todo es posible.
Las malas lenguas comentan que Lewis Carroll tenía una imaginación desbordante o bien tomaba drogas. También se dice que la relación que tenía con los niños no era muy normal y que podía ser un pedófilo. Se llegó incluso a decir que fue el mismísimo Jack El destripador.
En fin, lejos de especulaciones sobre la vida del autor, la historia de Alicia me ha gustado más de lo esperado. Es verdad que los sinsentidos de algunas escenas me dejaron un poco ojiplática pero en general disfruté con la historia, sobre todo en aquellas partes en las que Alicia se carga de fina ironía y se enfrenta verbalmente con algunos de los habitantes de "el país de las maravillas".
Así que, tanto si os gustan los cuentos infantiles de fantasía como si no, os recomiendo este libro. Es tan cortito que lo leeréis en un suspiro y creo que no os defraudará.
Puntuación:
7/10.
Precio:
8.95 € y
224 páginas.
Penguin.
Felices Lecturas.