Sinopsis: Con el caso del Asesino de la Hoguera, Ada Levy aprendió dos cosas sobre sí misma: tiene un talento natural para la investigación criminal y una facilidad innata para buscarse problemas. Su nuevo caso como detective recién titulada promete ser tan o más peligroso. Todo empieza cuando descubre varias tumbas iguales en distintos puntos del país. Todas son de granito verde con ramitos de margaritas en las esquinas y una misteriosa inscripción. Temeraria como es, no puede resistir la ten tación de profanar una de ellas. Lo que encuentra es escalofriante: una pintura y una esclava con la inscripción "Daniel 4/5/1980". El hallazgo está relacionado con la desaparición de siete niños entre 1981 y 1987, y todo apunta a que ha sido obra de un asesino en serie. Mientras intenta recuperar el equilibrio emocional tras todo lo vivido, la perspicaz e intuitiva Ada se empeñará en resolver el rompecabezas antes de que haya un nuevo asesinato...
La portada me llamó poderosamente la atención en cuanto la vi. Además una vez que leí de que trataba, no me lo pensé dos veces y me lo traje para casa. Apenas dos días después me puse con él y ya desde el principio me empezó dando problemas. Me explico.
Ada Levy, la protagonista, tiene un pasado trágico que yo no conocía pero que los lectores que hayan leído Como matar a una ninfa sí lo conocen. Este hecho me ha provocado una desorientación inicial bastante grande, lo que ha condicionado por completo la lectura del libro.
La historia parte del hallazgo casual de tres fotos de unas tumbas exactamente iguales en tres lugares diferentes de España. La aparición de una tercera en un pueblo de Córdoba hace que Ada organice un concurso para la revista Moter@s a través de las redes sociales. En él los lectores tienen que encontrar otras tumbas iguales a la que ella encontró. Aparecen otras 46.
A partir de aquí Ada comenzará a investigar el curioso hecho, ya tiene su licencia de detective privado por lo que se embarcará en solitario para dar con la primera pista. Pese a su carácter independiente no podrá dejar al margen sus problemas personales con Hugo su pareja, que la acecharán allá donde vaya.
A todo de esto hay que añadir una segunda subtrama que tendrá que ver con Enrico, amigo de Ada y sus problemas con la mafia Napolitana.
La historia parte del hallazgo casual de tres fotos de unas tumbas exactamente iguales en tres lugares diferentes de España. La aparición de una tercera en un pueblo de Córdoba hace que Ada organice un concurso para la revista Moter@s a través de las redes sociales. En él los lectores tienen que encontrar otras tumbas iguales a la que ella encontró. Aparecen otras 46.
A partir de aquí Ada comenzará a investigar el curioso hecho, ya tiene su licencia de detective privado por lo que se embarcará en solitario para dar con la primera pista. Pese a su carácter independiente no podrá dejar al margen sus problemas personales con Hugo su pareja, que la acecharán allá donde vaya.
A todo de esto hay que añadir una segunda subtrama que tendrá que ver con Enrico, amigo de Ada y sus problemas con la mafia Napolitana.
En general la historia me parece interesante, pero dado que no he llegado a empatizar con la protagonista y que encima no conozco parte de su pasado, han hecho que la lectura se me hiciera algo cuesta arriba. Algunos personajes que se dan por conocidos y yo no tengo el gusto de conocerlos, como es el caso de Jose Luis un periodista que ya había trabajado con Ada. Así que avisados quedáis, leer primero Como matar a una ninfa para comprender el personaje de Ada y las pesadillas que perviven con ella. Yo creo que sin él os va a pasar como a mí, que no disfrutaréis la novela en toda su plenitud.
Puntuación: 5/10. Quizás si hubiera sabido que pertenecía a una serie y hubiera leído la primera parte, la nota sería distinta. Una pena no haberme enterado antes.
Precio: 12.95 € y 368 páginas. Debolsillo.
Reto sumando 2014: 674.
Felices Lecturas.



