Sinopsis: Malone Moulin tiene tres años y medio y un secreto que ocultar. Cree firmemente que la mujer que lo ha criado y con la que vive, Amanda, no es su verdadera madre.
Aunque lo que dice el niño parezca imposible, Vasile, el psicólogo de la escuela, confía en él. Le cree. Pero es el único. Y debe darse prisa. Sacar a la luz la verdad oculta. Encontrar ayuda. La de la comandante Marianne Augresse, por ejemplo. Porque los recuerdos de Malone empiezan a difuminarse. Solo los sostiene un fino hilo de la memoria, con sus frágiles retazos, y las conversaciones que el chico mantiene noche tras noche con Guti, su osito de peluche.
La cuenta atrás ha comenzado. Antes de que todo dé un vuelco, de que el engranaje se ponga en marcha, de que las máscaras caigan, habrán de responder a una sola pregunta: ¿quién es Malone?
Había leído los dos primeros libros de este autor de thriller- misterio y como me habían gustado mucho me lancé de lleno a por su nuevo título.
El planteamiento es muy atractivo, un niño de apenas tres años dice que su madre no es su madre y el único que le cree es el psicólogo del colegio. Como a él tampoco le creen acude a la policía para que indague un poco en la familia.
Y aunque ese es el planteamiento principal, la historia tiene tramas paralelas que la ensombrecen bastante. Por una parte la vida personal de Marianne, la policía que tendrá que ver que hay de verdad en la historia del niño y por otra las investigaciones que está llevando a cabo. Al final es un pupurri de tramas que quitó todo el interés a la historia principal. El autor quiso abarcar demasiados temas y lo que consiguió es que me aburriera con la lectura.
Al final todo confluye y se une pero la historia se me hizo bastante lenta y pesada. Apenas tiene acción, el niño y el psicólogo me parecieron muy planos, la historia de la protagonista es muy típica y aburrida y la trama carecía del suficiente interés para tenerme pegada a las páginas.
Estuve apuntito de abandonarlo en dos ocasiones pero como me habían gustado sus anteriores novelas esperaba un golpe maestro que me dejara con la boca abierta. Pero no llegó.
El planteamiento es muy atractivo, un niño de apenas tres años dice que su madre no es su madre y el único que le cree es el psicólogo del colegio. Como a él tampoco le creen acude a la policía para que indague un poco en la familia.
Y aunque ese es el planteamiento principal, la historia tiene tramas paralelas que la ensombrecen bastante. Por una parte la vida personal de Marianne, la policía que tendrá que ver que hay de verdad en la historia del niño y por otra las investigaciones que está llevando a cabo. Al final es un pupurri de tramas que quitó todo el interés a la historia principal. El autor quiso abarcar demasiados temas y lo que consiguió es que me aburriera con la lectura.
Al final todo confluye y se une pero la historia se me hizo bastante lenta y pesada. Apenas tiene acción, el niño y el psicólogo me parecieron muy planos, la historia de la protagonista es muy típica y aburrida y la trama carecía del suficiente interés para tenerme pegada a las páginas.
Estuve apuntito de abandonarlo en dos ocasiones pero como me habían gustado sus anteriores novelas esperaba un golpe maestro que me dejara con la boca abierta. Pero no llegó.
Así que yo no os recomendaría esta novela. Podéis leer tranquilamente sus dos anteriores novelas, sobre todo Un avión sin ella. Es más un drama que un thriller pero me tuvo enganchada. Mamá no dice la verdad me parece prescindible.
Otros libros del autor:
Puntuación: 1/10. Con lo que me gustaron sus anteriores novelas ha sido una autentica decepción.
Precio: 12.95 € y 480 páginas. Debolsillo.
Felices Lecturas.




